jueves, 6 de marzo de 2008

EL FEMINISMO CONCILIADOR: GOBIERNE QUIEN GOBIERNE. FEMINISMO Y GÉNERO

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Aventuro un pronóstico: el año que viene no resultará necesario celebrar "el día de la mujer trabajadora" porque surgirá el "día internacional de la conciliación familia-trabajo" y será una conmemoración global porque afectará a los dos sexos, mujer y hombre. Y si no es el año que viene porque los gobiernos deben ponerse las pilas en este "nuevo feminismo" y a continuación cargarlas a tope para que funcione, será el siguiente: estoy segura y confiada en que llegará pronto ese día, primero comenzará a nivel nacional y luego se exportará a Europa y al resto de los países civilizados.

¿Y qué celebraremos en el día internacional de la conciliación?: algo esencial llamado "cultura de servicio compartido o mentalidad igualitaria en el hombre y en la mujer", porque el hogar es de todos y la responsabilidad de la educación de los hijos corresponde tanto a la madre como al padre. Las nuevas generaciones ya nacen en este clima y les resultará más fácil entender que su casa es territorio común y deben contribuir a su mantenimiento y a su conservación. Por estas y otras razones, una aproximación al feminismo conciliación sea ésta: "igualdad en los derechos, en las responsabilidades y en las oportunidades, pero complementariedad en las funciones". El hombre aportará su manera de ser padre y a la mujer le corresponderá la maternidad y todo lo que esta realidad conlleva.

Y para que sea posible esta visión de la persona, de la vida, de la psicología, de la sociología o de la sociedad, necesitamos globalizar un nuevo concepto de trabajo: entendido como ocupación de lo que merece la pena, considerado como medio imprescindible para subsistir y ayudar a los demás a llevar una vida digna, y valorado como instrumento —según el diccionario, "un ser útil en manos de un tercero"—, de la propia realización personal, familiar y social; o lo que es lo mismo, " hay que trabajar para vivir", y no "vivir para trabajar", porque en este caso, no se vive, se malvive o se pseudo-vive".

Para introducir este mensaje en las empresas, los gobiernos deben legalizar un horario flexible,- mucho mejor sería universalizar el horario europeo en nuestro país-, o primar los resultados obtenidos y no el tiempo de permanencia innecesario y mucho menos la absoluta disponibilidad a la empresa. Y para conseguir implantar en las familias la paridad en el trabajo del hogar, bastará que los padres den ejemplo, se ocupen al 50% de sus hijos y de su casa y estén felices por hacerlo. Ir por delante en todo, es la mejor psicología, porque así se educa por "ósmosis", y no sólo de palabra. Ésta es su hoja de ruta. Marosa Montañés Duato. Periodista. Presidenta de la Asociación Mujeres Periodistas del Mediterráneo.

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