martes, 14 de octubre de 2008

T E S T I M O N I O S : ¿Por qué te fuiste a Eslovenia, J. Garaicoechea?

Jorge Garaicoechea vive desde hace unos meses en Eslovenia, en la ciudad de Liubliana

Hacía cinco años que habían llegado los primeros miembros de la Obra a este país y se necesitaban más manos. El Prelado me propuso la posibilidad de ir a vivir a Eslovenia para ayudar a los que ya estaban. Me lo pensé y dije que sí. La verdad es que me tuvieron que decir más en concreto dónde estaba Eslovenia y cómo era, ya que me había prestado atención a un país tan pequeño y que se independizó de Yugoslavia en 1991, lo cual quiere decir que en la geografía del colegio no lo estudié.

En estos momentos me estoy dedicando a la construcción del nuevo centro, a sacar adelante un proyecto educativo para gente joven y el resto, a estudiar el idioma.

¿Cómo han sido tus primeras sensaciones en Eslovenia?

La verdad es que puedo decir que me he sentido un poco como "en casa". El país tiene unos dos millones de habitantes y son bastante serios para el trabajo. La extensión no es grande, además de que el paisaje es totalmente verde y llueve con frecuencia. Es como si vivieras en cualquier lugar de Euskadi. La gente es muy buena y ya tengo un buen grupo de amigos, aunque me cuesta entenderme con ellos ya que el idioma se me hace todavía complicado. Los de la Obra que comenzaron aquí hace cinco años se manejan mucho mejor.

¿Con qué dificultades te has encontrado?

Podría decir que la dificultad destacada es el idioma. Curiosamente, los eslovenos (y eslavos en general) aprenden de una manera muy rápida otros idiomas europeos, pero cuando es al revés, es realmente complicado. El tiempo dedicado a cursos de esloveno, y después al estudio, es muy grande. Tras poco más de un año aquí, me puedo manejar en conversaciones sencillas, y cuando el interlocutor no habla rápido o en un estilo demasiado coloquial, como es frecuente en la gente joven.

La otra dificultad para mí es el frío. Yo he vivido siempre cerca del mar, y rara vez llegábamos a los cero grados; aquí en invierno se puede llegar en algún momento hasta los -20º. La gorra y los guantes son parte de la indumentaria invernal de todos.

¿Cuál ha sido tu primera alegría?

De entrada, me gustó Liubliana, la ciudad donde vivo. Es del tamaño de San Sebastián, muy cuidada y limpia, con edificios bastante bonitos (aunque eso sí, lejos del mar). La vida aquí es muy agradable; por ejemplo, puedes ir por la ciudad en bicicleta como medio de transporte común. Después destacaría mi encuentro con Tomaz, quien sería mi primer amigo esloveno. Él es profesor y me ayuda a aprender el idioma. Me invitó recientemente a hablar de Euskadi a sus alumnos; aproveche para hacer mis primeros pinitos con el esloveno y creo que me entendieron.

¿Cómo ves el futuro de la Obra en este país?

La verdad es que cinco años no son nada, y se puede decir que acaba de comenzar. Una buena parte de la población es católica, sobre todo en el ámbito rural, que es la gran mayoría del país. El resto de la población es prácticamente atea, fruto de los años de comunismo vividos. Muchas familias tienen algún asesinado entre sus parientes, y se ve que han sufrido mucho. Aquí los de la Obra somos algo más de una docena, pero vemos que el mensaje cristiano de la santificación en la vida ordinaria, en el trabajo, en la familia, etc., va calando con fuerza. Para muchos es nuevo pero lo interiorizan con profundidad.

También es cierto que los primeros en aprender hemos sido nosotros, especialmente de la sobriedad de los eslovenos. Aunque el paro apenas existe, viven en casas muy pequeñas, con muy pocos medios y sueldos bajísimos para cualquier europeo. En estas circunstancias, hay que hacer frente a los precios elevados y esto requiere mucho sacrificio.

http://www.opusdei.es/art.php?p=30015

1 comentario:

Maria dijo...

Muy bonita esta noticia.
Mi interes es contactar con J Garaicoechea, estoy haciendo mi genealogia y ese apellido lo tengo en Elduain, y otros pueblos de Gipuzkoa, si es posible agradezco su aporte.
Cordialmente
Maria A Celaya