domingo, 13 de enero de 2008

DECÁLOGO DE LOS BUENOS EDUCADORES ANTE LA TELEVISIÓN

Por Mª Luisa Ferrerós, “Psicóloga infantil, autora de “Abrázame, mamá” (Ed. Planeta) y colaboradora habitual de tvmás. Pág. 21 (del 28 de diciembre 2007 al 3 de enero 08)

Los padres pueden ayudar a sus hijos a convertir la televisión en una herramienta de aprendizaje si:

1.- Controlan el tiempo y los programas que ve. Para no restar minutos a actividades como la lectura, el trabajo escolar o el juego.

2.-Evitan los programas violentos y dramáticos. Los niños tímidos e inseguros son los más vulnerables y excelentes imitadores.

3.- Escogen espacios apropiados para su nivel de desarrollo. Hay que evitar peliculas de terror, noticias de sucesos o telenovelas.

4.- Ven la televisión juntos y comentan los programas. Es esencial situar el apararo en zonas comunes y nunca en la habitación infantil.

5.- Apagan la televisión durante las horas de las comidas, al tiempo de estudio y si no se le presta atención o no interesa.

6.- Controlan el mando a distancia para dosificar, filtrar y limitar la presencia de la televisión. No dejar que el niño lo maneje de una manera sin control de ninguna clase.

7.- Aprovechan el poder de atracción de la “tele” como premio para motivar o adquirir hábitos del tipo “si estudias, verás los dibujos animados”.

8.-Evitan que le niño deje de hacer cosas de su edad por ver la televisión. La tele crea adicción cuando no hay límite ni control.

9.- Controlan la influencia de los anuncios y analizan su influencia en lo que se compra.

10.- Aprenden a usar la televisión de una manera positiva. El abuso hace que los niños sean menos imaginativos y empáticos y con tendencia a la obesidad.-

sábado, 12 de enero de 2008

PERSONA HUMANA: EDUCAR EL CARÁCTER "REPERTORIO EMOCIONAL"

Para establecer una relación positiva con los demás, y poder así decirse las cosas de forma fluida y sin acritud, es preciso cultivar toda una serie de capacidades destinadas a combatir la negatividad y a establecer una relación no defensiva con los demás.

El principal obstáculo es que probablemente en nuestro interior tenemos grabadas unas respuestas emocionales negativas que no es fácil cambiar de la noche a la mañana. Por eso hemos de poner esfuerzo en familiarizarnos con respuestas emocionales más positivas, de modo que, con el tiempo, las vayamos evocando de forma más natural y espontánea, en la medida que las incorporemos más a nuestro repertorio emocional. Algunos ejemplos de esas capacidades emocionales pueden ser los siguientes:

 Tranquilizarse a uno mismo, pues al enfadamos perdemos bastante de nuestra capacidad de escuchar, pensar y hablar con claridad, y la excitación del enfado tiende a generar un enfado mayor si uno no se da un tiempo muerto hasta lograr tranquilizarse.

 Desintoxicarse de pensamientos negativos hipercríticos, que suelen ser los principales desencadenantes de conflictos. Cuando logramos darnos cuenta de que nos embargan pensamientos de ese tipo, y nos decidimos a hacerles frente, el problema suele estar ya casi resuelto.

 Escuchar y hablar de modo que nuestras palabras no despierten la defensividad del interlocutor, es decir, que no las perciba como críticas u hostiles. De modo análogo, hemos de esforzarnos en escuchar a los demás sin interpretar como un ataque lo que quizá es una simple queja o una observación bienintencionada.

 Detectar temas, momentos o situaciones de hipersensibilidad. Si observamos una actitud de defensividad en una determinada persona, será una manifestación clara de que el tema que se está tratando reviste importancia para ella (y que por tanto conviene andarse con especial tacto), o que en ese momento está alterada por algo, o que hay alguna razón por la que nuestra relación con esa persona se ha dañado, en poco o en mucho. Por ejemplo, si observamos que le ha contrariado que interrumpamos una explicación suya, podemos terciar, sin acritud, diciendo: "perdona, que te he interrumpido; di lo que ibas a decir".

 Centrarse en los temas, sin enredarse en detalles nimios o en cuestiones colaterales que entorpecen el diálogo.

 No derivar hacia el ataque personal. Siempre es mejor, por ejemplo, decir un "me ha molestado que llegues tarde y no me hayas avisado", que soltar un "eres un desconsiderado y un egoísta".

 Disculparnos cuando advirtamos que nos hemos equivocado, y asumir con sencillez la responsabilidad que nos corresponda por nuestros errores.

 Procurar reflejar el estado emocional del interlocutor. Si, por ejemplo, alguien nos expresa una queja o una preocupación que le cuesta manifestar, hemos de procurar reflejar que nos hacemos cargo de lo que siente en ese momento.

Ser generosos en el reconocimiento de los méritos de los demás, y no escamotear, cuando sea oportuno, los elogios razonables que destaquen y alaben explícitamente las cualidades del otro. Alfonso Aguiló Pastrana. Director de Tajamar. Autor de numerosos escritos y libros sobre Educación

viernes, 11 de enero de 2008

MI MADRE NO ME ABORTÓ: MUCHAS GRACIAS POR EXISTIR

Tiempo aproximado de lectura:1:30 m.
Y no lo hizo porque fueran otros tiempos y se viviera en otro mundo, en un planeta anticuado: mi madre tuvo 13 hijos de los que sólo vivimos 5 porque la ciencia no consiguió que nacieran vivos los otros 8; y en todos los casos, puso en peligro su vida. Agradecer a la investigación puntera los avances en la defensa de la vida, es una cosa y aceptar las barbaridades científicas que matan a los no nacidos e incluso trituran sus cerebros, otra muy distinta.

Las noticias del Ministerio de Sanidad sobre el número de abortos en España son escalofriantes: más de 100.000 abortos en el año 2006, casi un 11% más que en el año anterior, y en la mayoría de los casos —casi un 98%—, se realizaron en clínicas privadas; un 33% de las mujeres que abortaron tenían entre 20 y 29 años y un 13% menos de 20 años. ¿Qué ha fallado para que personas con cabeza y corazón decidan asesinar a sus hijos porque no los desean, porque les van a complicar la vida o porque han sido fruto de una relación banal y pasajera?

Estas cifras-datos cuestionan muchas ideas, hasta ahora propuestas como banderas de modernidad y como planteamientos imprescindibles para triunfar en la vida y llegar a ser alguien en la sociedad española: ha fallado algo tan esencial como una educación en valores, como una enseñanza clara y convincente sobre lo que está bien y lo que está mal, y no ha funcionado la llamada «información sexual, que no educación sexual», porque en lugar de explicar que el origen de la vida debe nacer del amor entre un padre y una madre, han disociado la procreación del placer sexual y unitivo; si queremos que España tenga futuro entre los españoles y no entre los inmigrantes, hay que conseguir que el Presidente del Gobierno prohíba e impida las practicas abortivas en centros privados y públicos, potencie medidas contantes y sonantes que favorezcan la natalidad y permitan a la mujer conciliar su vida familiar y profesional, y sustituya la asignatura «educación para la ciudadanía» por otra que reciba el nombre y el contenido de « una educación para el amor». Entre estos 100.000 abortos se han perdido muchas inteligencias políticas, musicales, económicas, laborales, artísticas; no han nacido buenos maestros e intelectuales, ni pintores con buena paleta, ni arquitectos creativos, ni periodistas bien-pensantes, ni madres y padres en potencia; han sido aniquilados muchos españoles de los que podría depender un esperanzado horizonte en este siglo XXI; es una lástima que las madres de todo el personal sanitario que practica el aborto en nuestra nación, no tuvieran la oportunidad de abortarles: así se hubieran eliminado estos asesinos reales. Marosa Montañés Duato. Periodista. Presidenta Asociación Mujeres Periodistas del Mediterráneo

jueves, 10 de enero de 2008

EN DEFENSA DE LA FAMILIA

Es el único lugar en el que toda persona vale por lo que es, simplemente por el hecho de serlo. Ni la familia se basa en el afecto, ni todo afecto da lugar, en realidad, a una familia

La familia es una institución social (por lo tanto, no algo meramente privado) que ha revestido diferentes formas en la historia, pero siempre encaminadas a la procreación y a la educación de los hijos. Lo demás será lo que fuere, pero nunca será una familia. En este sentido, la poligamia y la comuna son formas de organización familiar, pero un grupo de amigos o un club nunca lo pueden ser, por más afecto y satisfacción moral que proporcionen a sus miembros. En la cultura occidental y, a través de ella, en la mayoría del mundo, se ha impuesto una forma de familia que procede del derecho romano y de la religión cristiana: la familia basada en la unión matrimonial entre un hombre y una mujer con el fin de procrear y educar a los hijos. Esta forma de organización familiar no sólo se encuentra en crisis sino gravemente amenazada. Y no conviene olvidar que se trata de la institución más valorada por la mayoría de los ciudadanos en todas las encuestas. Sobran razones para ello: en la familia, salvo en los casos patológicos, toda persona vale por lo que es, simplemente por el hecho de serlo. Es la escuela del amor, y ya se sabe que el amor supera y rebasa a la justicia, y la sede de la ayuda mutua.

España se encuentra en la cola europea de las ayudas institucionales a las familias. Pero esto no es, con mucho, lo peor. Lo peor reside en las agresiones intelectuales y morales que sufre la familia. Quizá convenga reparar, al menos, en tres de ellas. La primera es la tendencia de los poderes públicos a inmiscuirse en la regulación de las relaciones familiares y, especialmente, a no respetar el derecho de los padres a educar a sus hijos. La familia es anterior al Estado. Pocas cosas caracterizan tanto al totalitarismo como la tendencia a intervenir en todo, incluidas las relaciones familiares. Eso no quiere decir que haya que abolir el Derecho de familia, pero sí reconocer que el Derecho interviene sólo cuando la familia fracasa.

La segunda agresión procede de la ética dominante en las actuales sociedades democráticas, una moral indolora (Lipovetsky) y emotivista, para la que la autenticidad y los sentimientos lo justifican casi todo, y los deberes devienen algo así como odiosa carga insoportable y prescindible. Si uno obra conforme a su auténtico modo de ser, siempre obrará bien, proclaman los neohedonistas. Pero el camino hacia la maldad está empedrado de buenas autenticidades.Las instituciones son lo que nosotros mismos queremos que sean, proclaman, hiperautónomos, los nuevos discípulos de Alicia.

Si la familia se fundamenta en el afecto, y los afectos son efímeros y pasajeros, la familia ha de ser, necesariamente, efímera y pasajera. Pero ni la familia se basa en el afecto, ni todo afecto da lugar a una familia. El matrimonio se fundamenta en el amor, que lejos de ser una pulsión arbitraria y pasajera, reclama fidelidad y eternidad. Nada pasajero es obra del amor. Además, las funciones sociales encomendadas a la familia también exigen su estabilidad. El divorcio no es un avatar normal de la familia, sino su fracaso radical.

La tercera agresión consiste en la equiparación de la familia con realidades de otra naturaleza. Equiparar lo que no es equiparable no es una exigencia del principio de igualdad, sino la comisión de una injusticia. Una cosa es reconocer efectos civiles a relaciones afectivas no familiares, y otra vaciar de contenido al matrimonio y a la familia para convertirlos en algo amorfo, indoloro y acogedor. Por estas y otras razones, resulta hoy necesario en España, y no sólo en ella, defender a la familia. Ignacio Sánchez-Cámara. Catedrático de Filosofía del Derecho. Periodista y analista Cultural y Político.-

miércoles, 9 de enero de 2008

ES MUY INTERESANTE SABER LAS COSAS...

"Dice Jesucristo que lo que haga tu mano derecha no lo sepa tu mano izquierda…” Basta ya de tanta calumnia barata en contra de la Iglesia. Ahí van algunas cifras significativas del año 2005 sobre lo que la Iglesia ahorró al Estado Español:

1.- 5.141 Centros de enseñanza (Ahorran al Estado 3 millones de euros por centro al año): 990.774 alumnos

2.- 107 hospitales (Ahorran al Estado 50 millones de euros por hospital al año)

3.- 1.004 centros; entre ambulatorios, dispensarios, asilos, centros de minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA (Ahorran al Estado 4 millones de euros por centro al año) 51.312 camas

4.- Gasto de Cáritas al año: 155 millones de euros (salidos del bolsillo de los cristianos españoles.)

5.- Gasto de Manos Unidas: 43 millones de euros (salidos del mismo bolsillo, una cantidad 10 veces mayor que el 0,2% -España no da el aún el prometido 0,7%- programado en los presupuestos generales del Estado para promoción del tercer mundo este año.)

6.- Gasto de las Obras Misionales Pontificias (Domund): 21 millones de euros (5 veces mayor que el ya mencionado 0,2 %, ¿Imaginan de dónde sale?)

7.- 365 Centros de reeducación social para personas marginadas tales como ex-prostitutas, ex-presidiarios y ex-toxicómanos (53.140 personas. Ahorran al Estado, medio millón de euros por centro)

8.- 937 orfanatos (10.835 niños abandonados, Ahorran al Estado 100.000 euros por centro)

9. El 80 % del gasto de conservación y mantenimiento del Patrimonio histórico-artístico eclesiástico.

El arzobispo de Zaragoza, monseñor Ureña, ha calculado el gasto total ahorrado al Estado en 36.060 millones de euros al año.

El prestigioso economista José Barea lo ha reducido a 31.189 millones de euros. ¿Qué más da la cantidad concreta? Lo importante es que nadie (o muy pocos) saben de este ahorro imprescindible para que la economía española "vaya bien...".

En fin, os invito por una vez (y sin que sirva de precedente) a que “desobedezcamos” a Jesucristo y hagamos públicas nuestras obras de Caridad. Es fácil: a todos mis amigos os voy a mandar este artículo para que hagamos una cadena y pronto se extenderá como la pólvora. Si nos intercambiamos chistes y Powerpoints, ¿Por qué nos vamos a avergonzar de nuestra Iglesia?

Como se suele decir, reenvíalo a 5 amigos-as y pronto llegará esta información a quienes tanto critican injustamente a la Iglesia. No lo dudes.
A todo esto tenemos que sumar que casi la totalidad de personas que trabajan o colaboran con Manos Unidas, Caritas, etc son voluntarios "sin sueldo" . Sí, sí, sin sueldo, aunque algunos criticones les estrañe. Es cierto, hay personas que trabajan por los demás sin pedir a cambio un salario, realizando su labor para ayudar a los demás sin pedir nada a cambio.

¿En cuanto podríamos cuantificar su trabajo?

Estas cifras pueden dispararse y son incalculables e impagables por un Estado que estaría encaminado a abandonar a su suerte a los más desfavorecidos

Aunque, si reduce las aportaciones a la Iglesia y a sus ONGs los está abandonando en cierto modo ¿o no?

Recordad que aunque la macro-economía de España va bien, la economía de los más humildes no va, cada día tienen menos y de ellos sólo se acuerdan unos pocos.

Un saludo a todos y gracias a todos los voluntarios que hacen la vida mejor a muchas personas con su trabajo

martes, 8 de enero de 2008

EDUCAR EL CARÁCTER : " "BALANCE DE LA PROPIA VIDA"

(Tiempo aproximado de lectura 2:15 m)

Hay vidas llenas de aparente éxito que son profundamente infelices y están dominadas por el desencanto ante ese estilo de vida, quizá espléndido en sus resultados, pero que se percibe como suplantador del que se hubiera debido tomar. A muchas personas les cuesta abordar esa pregunta tan sencilla y tan crucial como es ¿por qué y para qué vivo?, ¿qué sentido debe tener mi vida? Tienden a eludir esa cuestión, a aplazarla continuamente, como esperando a que la misma vida se lo acabe descubriendo.
Lo malo es que, si lo retrasan mucho, corren el riesgo de encontrarse un día con la impresión de haber vivido hasta entonces sin apenas sentido. Y cuanto más tarde sucede esto, más difícil resulta corregir el rumbo. Tanto, que a muchos entonces ese descubrimiento les llena de angustia y lo sepultan bajo la adicción al trabajo, una pose escéptica o un activismo irreflexivo. Hay etapas en la vida que propician más esa tendencia a hacer balance de la propia vida: la adolescencia, el término de los estudios, la crisis de madurez de los cuarenta o cuarenta y cinco años, la jubilación, la pérdida de facultades propia de la entrada en la ancianidad, etc.

En muchos de esos balances existenciales es fácil pensar (en muchas ocasiones con poca objetividad) que se podría haber hecho mucho mejor uso de ese tiempo de vida ya consumido. Y por eso pueden dejar un cierto sabor amargo, de lo que pudo ser y no fue, de tantas limitaciones, de tantos errores y fracasos. Pero también esas crisis pueden ayudar a rectificar una vida equivocada. Serán útiles en la medida en que ayuden a tomar conciencia de los errores (y descubrir, por ejemplo, que había bastante mediocridad, o que junto a un cierto éxito exterior se ha llegado a una situación de grave empobrecimiento interior, o que se estaba demasiado centrado en uno mismo, etc.). Podemos sacar provecho, y mucho, en la medida en que ese balance se aborde con ilusión y esperanza de cambiar, sin ignorar las conquistas y aciertos pasados, y sin hacer tabla rasa de todos esos empeños que valieron verdaderamente la pena y que también jalonan nuestra vida.

Es cierto que los viejos hábitos ejercen sobre nosotros una inercia muy fuerte, y que romper con modos de ser o de hacer muy arraigados puede resultarnos verdaderamente costoso. A veces, no nos bastará con sólo una firme resolución y nuestra propia fuerza de voluntad, sino que necesitaremos de la ayuda de otros. Para superar hábitos negativos, como por ejemplo los relacionados con la pereza, el egoísmo, la insinceridad, la susceptibilidad, el pesimismo, etc., puede resultar decisiva la ayuda de personas que nos aprecian. Si se logra crear un ambiente en el que resulte fácil comprender al otro y al tiempo decirle lo que debe mejorar, todos se sentirán a un tiempo, comprendidos y ayudados, y eso es siempre muy eficaz.
La reflexión sobre la propia vida aleja al hombre de la visión superficial de las cosas y le hace recorrer su propio camino. La vida le presenta numerosos interrogantes, de los que normalmente sólo obtiene respuestas parciales e incompletas, pero con una reflexión frecuente puede lograr que la multitud de preocupaciones, afanes y aspiraciones de la vida diaria no desvíen su atención de lo realmente valioso. Por eso es importante que el goteo de pequeños esfuerzos cotidianos no ocupe con tal fuerza el primer plano de nuestra atención que deje sin espacio para las cuestiones de verdadera relevancia. Alfonso Aguiló Pastrana. Director de Tajamar y Autor de numerosos escritos y libros sobre Educación.-

lunes, 7 de enero de 2008

RECETA PARA UN EXCELENTE NUEVO AÑO

Un amigo de un lugar de Galicia nos envía la siguiente receta o fórmula que dice se puede usar en cualquier lugar del Planeta Tierra.

Tome doce meses que estén bien maduros.
Vea que estén limpios de amargos recuerdos,
de odios y rencores.

Límpielos cuidadosamente de pegajosa malevolencia y
quíteles cualquier mancha de mezquindad y pequeñez.

Vea que en estos meses no quede nada del pasado y
téngalos tan frescos y limpios como cuando salieron
del GRAN ALMACEN DEL TIEMPO.

Corte esos meses en treinta partes iguales. Esa
cantidad rinde trescientas sesenta y cinco porciones.

No trate de cocinarlo todo a la vez,
preparándolo día
a día de la siguiente manera:
• Ponga en cada uno de ellos:

12 partes de Fe
11 partes de Paciencia
10 partes de Entusiasmo
9 partes de Trabajo (no omita este ingrediente o echará a Perder el gusto de su receta)
8 partes de Esperanza
7 partes de Fidelidad
6 partes de Libertad
5 partes de Amabilidad
4 partes de Descanso
muchas partes de Oración, grandes o pequeñas
2 partes de Meditación
1 parte de Resolución Bien Seleccionada

Agregue:
Una cucharada de Espiritualidad,
una onza de Esparcimiento,
un poquito de Sencillez
y una taza bien limpia de Buen Humor.

Añada a todo esto buen gusto,
mezcle con una buena dosis de energía.

Aderécelo con Sonrisas y un poquito de júbilo....

Después sírvalo con una salsa de Alegría.